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Los Grandes Maestros

Ankoh Itosu

Ankoh Itosu (1.832 - 1.916)

Nacido en el año 1.832 en la ciudad de Shuri (Okinawa), fue discípulo de Sokon "Bushi" -guerrero- Matsumura y uno de los maestros de Gichin Funakoshi. Notario de la Dinastía Ryu Kyu de Okinawa, en 1.907 crea los katas Pinan -mente tranquila- partiendo de varios katas superiores (kushanku, chinto, passai y jion) y con el objetivo de difundir el karate como arte marcial en las escuelas públicas de Okinawa. Su estilo, Shorin Ryu, fue muy influyente entre los karatekas de su época.

Yasutsune Azato (1.828 - 1.906)

Yasutsune nació en la ciudad de Azato. Consejero del rey en las decisiones militares, era considerado, además, uno de los mejores expertos en Karate de la isla. Avezado practicante de tiro con arco y en la monta a caballo, fue maestro Yasutsune Azato únicamente de Gichin Funakoshi, a quien transmitió una metodología que ayudó a desarrollar el Karate tal y como lo conocemos hoy día. Era muy estricto en su método de enseñanza, llegando a obligar a Funakoshi a repetir una y otra vez el mismo kata hasta su completo dominio -se dice que tres años era el tiempo que Funakoshi dedicaba al aprendizaje de cada kata-, dando prioridad absoluta al dominio de un único kata en detrimento del aprendizaje de gran número de Katas de modo superficial.

El verdadero dominio del kata, según él, no estaba en la correcta ejecución de cada técnica y del embusen -la línea de ejecución del kata- sino que ése era, precisamente, el punto de partida para su aprendizaje. Sólo con un conocimiento profundo del kata podemos interiorizarlo, y sólo así podremos darle al kata el toque personal que demuestre el profundo conocimiento del mismo. Otra de sus máximas era “conócete a ti mismo y a tu enemigo: ésta es la clave secreta de la estrategia”. Cuenta la leyenda que el maestro Yorin Kanna, el más famoso entrenador de espada de Okinawa, le retó a un duelo, al que Azato acudió desarmado a pesar de ser un reconocido experto en el arte del Jigen-Kenjutsu. Una vez tras otra, los ataques de Kanna fueron repelidos por Azato, quien sin aparente esfuerzo desviaba los ataques de su adversario, llegando finalmente a inmovilizarlo.

Kanryo Higaonna (1.853-1.915)

Kanryo Higaonna

El maestro Kanryo Higaonna -o Higashionna- nació el 10 de marzo de 1.853 en Naha, la capital de Okinawa. Siendo adolescente sobrevino la muerte de su padre, tras la cual Higaonna se trasladó a China para aprender artes de lucha. Se instala en Fuzhou y, tras estar un tiempo a prueba realizando tareas "domésticas" y serviles como la limpieza y el cuidado del jardín -como era costumbre en la época-, se convierte en discípulo de Ryu Ryu Ko, aprendiendo no sólo formas de lucha de mano vacía sino también convirtiéndose en un experto en el empleo de hierbas medicinales.

Después de trece años de intenso trabajo junto a su maestro regresó a Okinawa, donde divulgó sus enseñanzas bajo el nombre de Naha Te o Tode -mano china-. Entre sus dicípulos más célebres estuvieron Kenwa Mabuni, fundador del estilo Shito Ryu, y Chojun Miyagi, fundador del Goju Ryu, quien ha llegado a afirmar que Higaonna poseía una fuerza increíble y una velocidad sobrehumana. Sus clases, impartidas sin ánimo de lucro, resultaban de una gran dureza, tal y como lo había aprendido en China, y pocos eran los que, al cabo de varias semanas, aguantaban el ritmo de los entrenamientos.

A él se atribuye el kata Sanchin, surgido de una deformación de un kata chino ejecutado con mano abierta y se dice que, entre sus técnicas favoritas, figuraba el mae geri, por lo que llegó a recibir el sobrenombre de "Higaonna, la pierna".

Kenwa Mabuni (1.889 - 1.952)

Kenwa Mabuni

La biografía del maestro Kenwa Mabuni está ligada a la historia de la gestación del estilo Shito Ryu, del que se considera fundador. El estilo Shito Ryu, cuya denominación deriva de la forma apocopada de los nombres de los dos maestros que instruyeron a Mabuni (Shi de Itosu y To de Higaonna), toma sus bases del Shuri-te del maestro Ankoh Itosu (Shorin Ryu) y del Naha-te del maestro Higaonna (Shorei Ryu).

Mabuni Kenwa, descendiente de una familia de bravos Samurai, de entre los cuales Oshiro Onigusuki fue el más famoso, nació en el año 1.889 en la isla de Shuri. Ya en 1.903 comenzó a practicar Okinawa-te, contando con Itosu como maestro, entrando posteriormente a formar parte de la policía, lo que le permitió desarrollar otras artes marciales de Okinawa. En 1.922 abre su dojo en Osaka, al que llamó Shito Ryu. Falleció el 23 de mayo de 1.950 delegando en la figura de su hijo, Mabuni Kenei, la responsabilidad de perfeccionar y difundir su estilo.

Gichin Funakoshi (1.868 - 1.957)

Gichin Funakoshi

El maestro Gichin Funakoshi fue el responsable de la conversión del Karate en una forma de vida, una filosofía y un camino, superando a la anterior visión del Karate como conjunto de técnicas marciales de ataque y defensa.

El Karate actual se desarrolló en Okinawa a partir de un conjunto de técnicas de pie y mano derivadas de las artes marciales chinas. Fue Funakoshi quien aunó estas técnicas con las empleadas en otras artes marciales japonesas, como el kendo, el Judo y el Kyudo, dando así origen al Karate moderno, que se conoce como Karate-do o, traducido al castellano, "camino de la mano vacía".

Karate significa mano vacía (kara, vacío; te, mano), entendido esto con un doble sentido -uno alude a la idea de no utilizar más armas que las que proporciona el propio cuerpo; el otro hace referencia a la necesidad de que el karateka se vacíe de todo egoísmo interior para mostrarse receptivo a las enseñanzas del maestro-, y el Sensei Funakoshi añadió a estos vocablos un importante matiz: el del "do" o camino. "Do" significa, literalmente, vía o camino, por lo que el Karate-do se impregnó de un carácter filosófico del que antes carecía y que hacía que todas las enseñanzas adquiridas por el karateca pudiesen ser extrapoladas fuera del dojo o lugar de entrenamiento. El Karate, pues, gracias a Funakoshi comenzó a ser entendido como forma de vida y se impregnó de la esencia marcial del budo -o vía marcial-, que busca la perfección integral de la persona a través del entrenamiento y del sacrificio, aun perdiendo parte de su esencia marcial.

El ideograma del budo son dos armas cruzadas que representan la no violencia, el cese de las hostilidades, y desde este punto de vista el Karate no es un arte marcial de ataque sino de defensa. "Karate ni sente nashi" o, dicho en castellano, "el karate siempre comienza con una técnica defensiva", es una de sus frases más célebres y que mejor ilustran el verdadero espíritu y el fin último del karate.

Gichin Funakoshi El maestro Funakoshi nació en la isla de Shuri (Okinawa) en el año 1.868. A la temprana edad de once años comenzó a entrenar con los maestros Itosu y Azato en un momento en el que en Okinawa se practivaban tres estilos diferentes: el Shuri-te (en la zona de Shuri), el Tomari-te (en la zona de Tomari), y el Naha-te (en la zona de Naha). A los veinte años se hace profesor de escuela y comienza a divulgar el karate entre los pequeños, organizando en 1.906 la primera demostración pública de Karate ante representantes de organismos estatales.

En el año 1.914, cuando Funakoshi contaba con 46 años, comenzó una gira de dos años en la que dio a conocer el arte del Karate por todo Japón, triunfando de modo sonado en una exhibición en Kyoto, lo que le valió para ganarse una plaza como instructor en dicha región. Su popularidad creció, y hasta el emperador de Japón Hiro Hito asistió a una de sus exhibiciones.

Afincado en Tokyo, comenzó a difundir el Karate en las universidades (Keio, Ichiko, Waseda, Takushoku, Shodai...) y, a la vez, coincidiendo con la exaltación del espíritu nacionalista japonés de los años 30, comenzó a introducir cambios sustanciales en la forma de entender el arte marcial. Así, sustituyó el antiguo ideograma de Kara (que, hasta ese momento, significaba "china") por otro que significaba "vacío", cambiando a su vez los nombres de los katas, chinos hasta ese período, por otra nomenclatura japonesa.

En 1.935 inaugura su propio Dojo, al que llamó Shotokan -la casa de Shoto-, bombardeado y destruido en 1.945, coincidiendo con el viaje de Funakoshi a Okinawa para enterrar a uno de sus hijos. Dos años después lo reconstruyó para continuar sus enseñanzas.

En el año 1.949, ocho antes de morir, se funda la Japan Karate Association, de la que Sensei Funakoshi fue nombrado instructor jefe. El día 26 de abril de 1.957, con 89 años, Funakoshi perdió la vida dejando tras de sí un importante legado, destacando los veinte principios o máximas que todo karateka debe seguir y respetar.

Gichin Funakoshi 1. No olvides que Karate comienza y termina con rei (saludo, cortesía).
2. En Karate no existe actitud de ofensa.
3. Karate ayuda a gi (la justicia).
4. Primero conócete a ti mismo y después a los demás.
5. El espíritu es más importante que la técnica.
6. Es necesario dejar libre tu mente (kokoro).
7. El infortunio nace de la negligencia.
8. Karate no es sólo en el Dojo.
9. La práctica de Karate es para toda la vida.
10. Enfrenta los problemas con espíritu de Karate.
11. El Karate es como el agua que hierve. (Si no lo calientas constantemente se enfriará).
12. No alimentes la idea de vencer ni la de ser vencido.
13. Transfórmate según tu oponente (adáptate a tu oponente).
14. El secreto del combate reside en el arte de dirigirlo.
15. Piensa que los brazos y las piernas son como espadas.
16. Cuando franqueas el umbral de tu casa, 10000 enemigos te esperan. (Es tu comportamiento lo que invita a tener problemas con ellos).
17. El principiante necesita de kamae (defensa formal), después debe buscar shizentai (defensa natural).
18. Busca la forma (kata) correcta, el combate real es otra cosa.
19. No olvides la intensidad alta y baja de la energía; extensión y retracción del cuerpo; el ritmo alto y bajo de la técnica.
20. Siempre intenta estudiar y expresarlo mejor.

Libros publicados

- Ryu Kyu Kenpo Karate, 1.922.
- Karate do Kyohan, 1.935.
- Karate Do, Mi Camino, 1.956.

Chojun Miyagi (1.888-1.953)

Chojun Miyagi

El 25 de abril del año 1.888 nació en Naha (Okinawa) el que posteriormente sería considerado fundador del estilo Goju Ryu. A los once años comenzó su entrenamiento con el maestro Aragaki y sólo tres años después conoce al maestro Kanryo Higaonna, para quien trabaja durante un tiempo antes de ser aceptado en su grupo de entrenamiento. Durante trece años Miyagi se entrenó duramente pero tras ese período sobrevino la muerte de su maestro. Miyagi entonces optó por viajar a China para continuar aprendiendo, y allí encontró todo lo preciso para desarrollar el kata Tensho, junto a Sanchin, el más importante de Naha.

Amigo personal de Jigoro Kano, el fundador del Judo, acudió en varias ocasiones a Japón a realizar exhibiciones de un estilo que dio en llamar Goju Ryu, o estilo “duro-flexible”, que fue reconocido oficialmente en 1.933. Tres años después regresó a China para seguir aprendiendo y en 1.940 creó los katas Geki Sai Dai (ichi y ni), junto con Tensho, tres de los pilares del estilo Goju Ryu

Trece años después, concretamente el 8 de octubre de 1.953, Miyagi falleció repentinamente a la edad de 65 años.

Gogen Yamaguchi

Gogen Yamaguchi (1.909-1.989)

Alumno directo del fundador del estilo Goju Ryu, Gogen Yamaguchi, apodado "El Gato", fue su más ilustre sucesor hasta su muerte, en el año 1.989. Fue uno de los responsables de la creación de la Federación All Japan de Karate, bajo la que se congregaron varias escuelas japonesas. Estudió la relación entre el arte chino del yoga y el Karate, poniéndola de manifiesto en su libro "Goju Ryu Karate by The Cat". Antes de su muerte fue varias veces condecorado por el trabajo que llevó a cabo de difusión del Karate.

Resultó, a su vez, el principal maestro de Nei Chu So, de quien Mas Oyama -fundador del Karate Kyokushinkai- aprendió los fundamentos de Naha Te.

Nei Chun So

Instructor de Karate y hombre de letras, Nei Chun So fue alumno directo de Gogen Yamaguchi y uno de los maestros más relevantes en la vida de Masutatsu Oyama, quien en su libro "¿Qué es el Karate?" le dedica unas cuantas palabras.

"Cuando estaba al borde de la ruina personal, So Nei-Chu, un anciano de mi provincia de origen, me rescató de la crisis. El señor So, un pensador y maestro de Karate, era un hombre raro de carácter y seguro de sí mismo. Además, era devoto de la secta de Nichiren y me explicó que las Artes Marciales y la religión están inseparablemente unidas".

Nei Chun So Fue, además, quien animó a Oyama para que buscase "un lugar solitario en la naturaleza para entrenar cuerpo y mente que le permitiese, en tres años, conseguir logros inmensurables". Como dice el proverbio, "Templa el acero caliente antes de que se enfríe, y entrénate en la autodisciplina antes de hacerte viejo, si quieres ser un gran hombre".

"Estaré siempre agradecido al señor So -continúa Oyama en su libro- por sus consejos y su instrucción, que me han hecho un maestro del Karate. Tomé la decisión de concentrarme en el difícil camino que tenía por delante, revisé mis acciones pasadas y decidí, como me había aconsejado el señor So, aislarme en el monte Kiyozumi, en la prefectura de Chiba".

Yoshitaka Funakoshi (1.906-1.945)

Yoshitaka Funakoshi

Yoshitaka o Gigo -según se lean los ideogramas que forman su nombre- fue el tercer hijo de Gichin Funakoshi. Considerado por muchos de los grandes karatekas del siglo XX como el mejor y más técnico artista de la mano vacía, mantuvo contacto con el Karate desde muy pequeño, cuando acompañaba a sus entrenamientos junto a los maestros Azato e Itosu. A los doce años comenzó a practicar Karate de modo formal, cinco años después de que se le diagnosticara una tuberculosis que acabaría con su vida tres décadas después. Decidió consagrar su vida al Arte, y fue uno de los principales artífices de la separación entre el Okinawa Te y el Karate-do japonés. Desarrolló nuevas técnicas de combate, promovió la adopción de posiciones más bajas y la importancia del giro de cadera, de modo que al golpear todo el cuerpo debe actuar conjuntamente para una mayor eficacia. En 1.943 él y su padre publican el libro Karate Do Nyumon, uno de los más importantes legados que nos ha dejado la familia Funakoshi.

Masatoshi Nakayama (1.913-1.987)

Masatosi Nakayama

Una de las figuras más relevantes en la difusión del Karate a través del mundo ha sido, sin duda, el maestro Nakayama. Descendiente de una familia de samurais, nació en la ciudad de Kanazawa (Japón) el 6 de abril de 1.913, y, tras pasar su infancia en Taipei (Taiwan), donde trabajaba su padre como médico del ejército, a la edad de 18 años conoce a Gichin Funakoshi en la Universidad de Takushoku, especializada en preparar a estudiantes con ganas de trabajar en el extranjero. Los años anteriores había estudiado Kendo, y tenía la intención de seguir haciéndolo en la universidad, pero el azar cambió su destino: Nakayama consultó mal la tabla horaria de actividades de la Universidad y acudió al Dojo a practicar Kendo a una hora en la que Funakoshi y sus alumnos practicaban Karate. Se quedó fascinado por lo que vio y pronto se convirtió en alumno del Gran Maestro. Según se cuenta, por aquella época los entrenamientos eran de una dureza extraordinaria, y pocos alumnos aguantaban junto a Funakoshi más de seis meses: repetir una misma kata entre 50 y 60 veces, golpeos incesantes al makiwara durante horas... así hasta completar las cinco horas diarias de entrenamiento que Nakayama dedicaba al arte.

Masatosi Nakayama A la edad de 24 años viaja a China para estudiar alguno de los sitemas de lucha de este país, enseñanzas que aprovechó para incorporarlas a las técnicas aprendidas del maestro Funakoshi. Posteriormente Nakayama incorporó al estilo Shotokan katas como Gojushiho y Ninjushiho, aprendidos de Kenwa Mabuni, fundador del Shito Ryu.

En el año 1.957, un año después de la muerte de Funakoshi, organizó los primeros campeonatos del mundo de Japón.

A los 42 años es nombrado jefe de la J.K.A. -Asociación Japonesa de Karate-, cargo que desempeñó durante más de tres décadas. Son famosos sus libros técnicos con descripciones de todas las katas de Shotokan, y que han sido traducidos a múltiples idiomas, destacando sobre todos ellos "La Dinámica del Karate" (1.965) y la serie "Best Karate" (la primera edición data de 1.977), traducida al castellano como "Karate Superior", que consta de once volúmenes, si bien sólo los ocho primeros han sido traducidos a nuestro idioma. En éstos se definen las bases técnicas de kumite y la uniformidad de las katas de la J.K.A.

Shigeru Egami (1.912-1.981)

Shigeru Egami

El fundador del estilo Shotokai nació en el año 1.912 en Omurota, en la prefectura de Fukuoka. Comenzó a practicar Karate cuando era un estudiante en la Universidad de Waseda, donde conoció al Gran Maestro Gichin Funakoshi, convirtiéndose en uno de sus mejores y más respetuosos alumnos. A su muerte, Funakoshi dejó a Egami al frente de su organización, Shotokai, la Asociación de Shoto (seudónimo de Funakoshi). Antes de conocer el Karate Egami ya había practicado judo, kendo y aikido.

Shigeru Egami Acompañó a su maaestro durante sus viajes para promocionar el Karate por todo Japón y dio clases en las universidades de Gakushuin, Toho y Chuo. A la muerte de Funakoshi se esforzó por dar una imagen del Karate como lucha contra uno mismo, con autosacrificio, y enfatizando la posibilidad de extrapolar lo aprendido en Karate al resto de los aspectos de la vida. Por encima de la búsqueda de los buenos resultados en combate, está la meta de la formación integral de la persona. Egami varió la técnica de la J.K.A. y la hizo más fluida, más natural, menos brusca, enfatizando la relajación y el desarrollo de un perfecto kime.

Enémigo acérrimo, al igual que Funakoshi, de las competiciones, consideraba que el Karate va mucho más allá de ganar combates y desarrolló, a lo largo de su vida, innumerables escritos en los que se daba mucho peso a los aspectos espirituales y filosóficos del Arte.

Masutatsu Oyama (1.923-1.994)

Masutatsu Oyama Fundador del estilo Kyokushinkai, Mas Oyama es considerado uno de los artistas marciales más duros de todos los tiempos. Nació en Corea del Sur el 27 de julio de 1.923 con el nombre de Yong I Choi, en la pequeña aldea de Wa Ryongri Yong Chi Myonchul Na Do, en el seno de una familia acomodada. Lector ávido desde su juventud, a la edad de quince años deja Corea y se traslada a vivir a Japón, donde adopta el apellido Oyama en honor a la familia que le acogió en el país del Sol Naciente. En septiembre de ese mismo año, 1.938, comienza a recibir clases de Gichin Funakoshi en la Universidad de Takushoku, convirtiéndose en uno de sus discípulos aventajados. Con dieciocho años ostentaba ya el Cinturón Negro Segundo Dan. Atraído siempre por la carrera militar, formó parte del ejército japonés hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial, algo que marcó su vida. Posteriormente conoció a un compatriota suyo, Nei Chi So, quien ejerció también gran influencia en su carrera y le introdujo en la técnica de Goju Ryu, que había aprendido de Gogen Yamaguchi, apodado “El Gato”, discípulo del fundador del estilo, Chojun Miyagi. Oyama también practicó Judo, llegando a ser Cuarto Dan en el Arte Marcial fundado por Jigoro Kano.

Una de las aficiones de Oyama era asistir a bailes que se celebraban en el pueblo donde residía, lo que le valía para relajarse tras sus entrenamientos en el dojo y divertirse. En cierta ocasión, defendiendo a una mujer acosada por un maleante, hubo de enfrentarse a éste, quien armado con una navaja atacó a Oyama. Tras zafarse del ataque, propinó al acosador un tsuki demoledor que acabó con su vida. Si bien no fue declarado culpable por el juez, quien entendió que Oyama actuaba en defensa propia, éste hecho dejó profunda huella en Oyama, quien decidió abandonar la práctica de las artes marciales e irse a trabajar a la granja regentada por la esposa del agresor fallecido hasta asegurarse de que ésta no pasaría necesidades económicas. Estos acontecimientos supusieron un punto de inflexión en la vida de Oyama, quien siguió los consejos de su instructor de Goju, Nei Chi So, y comenzó a buscar en el Karate un medio para el autocontrol de su extraordinaria fortaleza física y su mente.

En 1.948 Oyama se aisló durante un año y medio en el Monte Minobu, en la prefectura de Chiba, en un lugar que significaba mucho para él, pues allí fue donde su ídolo, el samurai Miyamoto Musashi, recibió la inspiración para su famoso sistema de doble espada en el siglo XVII. Oyama sólo se llevó consigo unos cuantos libros y enseres para cocinar, y se probó a así mismo entrenando duramente, meditando y utilizando los árboles y las rocas como makiwaras para acondicionar sus manos, pies y piernas. Se levantaba a las cinco de la mañana y, desde ese preciso instante, su jornada transcurría entre carreras, levantamiento de rocas y demás formas de acondicionamiento “natural”, que incluía la práctica diaria de katas –se dice que en un día hacía un mínimo de cien- y miles de movimientos de kihon básicos. Al final del día, se sentaba en posición zazen a meditar, y se visualizaba derribando a un toro con la única fuerza de sus brazos. Sabía que, de lograrlo, lograría fama, y ésta es el mejor vehículo para llegar a la gran masa, con la intención de enseñarles la esencia del karate.

Cuando volvió a Japón participó en el primer torneo All Japan Karate y logró la victoria pero, consciente de que sus capacidades aún no estaban totalmente explotadas, volvió a aislarse en el monte durante un año más para realizar sesiones diarias de catorce horas de entrenamiento de una dureza atroz.

Fue a la vuelta de este segundo retiro cuando Oyama decidió enfrentarse en público ante 52 toros, tres de los cuales perecieron en el acto fruto de sus potentes tsukis, quedando el resto descornados fruto de potentes golpes con mano de sable –shuto-.

En 1.952 se trasladó a Estados Unidos para difundir su Karate y se convirtió en el más firme exponente de que en Karate, cada golpe es el último o, lo que es lo mismo, “un único golpe, muerte segura”. Sus muchos combates de la época, en los que se enfrentó a no pocos luchadores de relevancia, se solían resolver en pocos segundos.

Más tarde fundó la organización Kyokushin –“la verdad última”-, que actualmente cuenta con gran número de practicantes y que se caracteriza por sus combates al KO.

Oyama murió el 26 de abril de 1.994, a la edad de 71 años, a consecuencia de un cáncer de pulmón, el único enemigo al que el Gran Maestro no pudo batir.

Hirokazu Kanazawa (1.931-)

Hirokazu Kanazawa

El maestro Kanazawa nació en la prefectura de Iwate en el año 1.931. Durante su juventud practicó Kendo, Judo y Tai Chi, además de Karate Shotokan bajo la supervisión del afamado Matsatoshi Nakayama (Décimo Dan), habiendo recibido clases, además, del fundador del estilo Shotokan, Gichin Funakoshi. Actualmente ostenta el grado de Décimo Dan y en su curriculum destaca la victoria, lograda con una muñeca rota en el año 1.957, en el Primer Campeonato All Japan Karate en la modalidad de Kumite, éxito que repetiría los dos años siguientes imponiéndose en kata y kumite. Fue nombrado Director de la Asociación Japonesa de Karate (JKA, Japan Karate Association), si bien en 1.977 renunció a su cargo por diferencias en la forma de entender lo que debía de ser la evolución y el enfoque del Karate. Actualmente es el Presidente de la Shotokan Karate Do International Federation.

Taiji Kase (1.929-2.004)

El día 9 de enero de 1.929 Taiji Kase vino al mundo. Su padre era un instructor de Judo y Kase comenzó a practicar esta disciplina a los seis años. Cuando sólo tenía quince es ya Segundo Dan y, ese mismo año, conoce el Karate tras toparse en la estantería de una librería el libro "Karate Do Kyohan" de Gichin Funakoshi. Interesado en ese nuevo arte, que difería en muchos aspectos de los conocidos por él hasta el momento, el Aikido, el Judo y el Kendo, empieza a entrenar en el Dojo Shotokan bajo las instrucciones del padre del Karate moderno.

Continuó practicando Judo durante un tiempo, alternando este arte con la práctica en el dojo de Karate y con su entrenamiento de Aikido, pero pronto el estilo nacido en Okinawa se convirtió en la esponja que absorbía toda su energía e interés. Estaba comenzando a forjarse una de las Leyendas del Karate.





Pero la guerra se interpuso en su búsqueda del Do. El bombardeo japonés a Pearl Harbour supuso la entrada de lleno del Imperio del Sol Naciente en la Segunda Guerra Mundial y, en marzo de 1.945, Kase se alistó en la armada. Afortunadamente, la guerra no duró demasiado después de aquello; en agosto de ese mismo año se firmaba oficialmente la paz y Japón se rendía a las fuerzas aliadas. Taiji regresó a su hogar y, desde entonces, opinaba que "habiendo sobrevivido a una guerra, no creo tener ningún motivo para estar triste".

La destrucción del Dojo Shotokan de Funakoshi Sensei fue una de las secuelas que dejó la guerra. Eso, unido al hecho de que todos los alumnos del Gran Maestro que no habían perdido la vida en la guerra estaban dispersos por todo Japón hizo que Kase retomara la práctica del Judo, situación que duró hasta que Funakoshi reabrió su dojo.

En 1.946 obtuvo el grado de Primer Dan de Karate y, sólo tres años después, ya era Tercer Dan. Su Karate resultaba muy particular y actualmente se conoce como Karate-Dô Shotokan Ryu Kase Ha. Estaba influenciado tanto por el practicado en la J.K.A. -Japan Karate Association-, fuerte y duro, como por el característico de la N.K.S. -Nihon Karate Do Shotokai-, más fluido y penetrante. El estilo Shotokai dejó impronta en el Karate de Kase ya que, de hecho, recibió clases de Genshin Hironishi, sucesor al frente de Shotokai Japón de Shigeru Egami, fundador del estilo.

En 1.964 emprende un viaje por tres continentes que le llevará a difundir las enseñanzas recibidas de Funakoshi y sus demás Senseis. Visitó Sudáfrica, Estados Unidos, Alemania, Holanda, Bélgica, Italia y Francia, país en el que se instaló definitivamente en el año 1.967. Tras años de dedicación a su propio Dojo, en 1.986 decide cerrarlo y viajar por todo el mundo para impartir seminarios.

Durante la década de los ochenta escribió un par de libros con descripciones de dieciocho katas superiores y los cinco Heian y su bunkai; ya casi en los noventa, concretamente en 1.989, funda con Hiroshi Sirai la World Shotokan Karate Academy (Academia Mundial de Karate Shotokan), de la que fue presidente.

Pero la edad no perdona y en mayo de 1.999 un ataque al corazón a punto estuvo de privarle de los cinco años de vida que aún le quedaban. Estos los pasó en su casa de París, en la que una habitación hacía las veces de dojo para que el maestro no perdiera contacto con lo que había dado razón de ser a toda su vida, el Karate.

Su ushiro geri ya no era el mismo que impresionó a los karatekas franceses a su llegada; tampoco sus técnicas de mano abierta resultaban tan efectivas; ni sus Kamaes tan precisos; ni sus desplazamientos tan rápidos como los que tenía que exhibir cuando, muchos años antes, se veía obligado a enfrentarse a soldados norteamericanos en las calles del Japón de la postguerra. Pero esa destreza ya no le hacía falta, pues su mensaje ya había llegado a todos.

El 24 de noviembre de 2004, con setenta y cinco años, Kase fallecía en París dejando un vacío difícil de llenar en el alma de todos los que sienten el Karate.

Texto: Gaspar J. Barrón

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